Para lograr ser recordado en un mundo que está exponiendo y compartiendo información constantemente, se deben usar mensajes corporativos estratégicos que estén acompañados de imágenes impactantes. A través de la comunicación gráfica o visual podemos transformar estas imágenes en sentimientos, experiencias positivas y sobre todo, recordación entre los espectadores, que construyen una imagen favorable para la compañía.
Según un estudio realizado por el MIT, el cerebro humano puede interpretar hasta 77 imágenes por segundo que previamente han ingresado por la retina de nuestros ojos. Sin embargo, otro estudio llamado El diseño en España, editado por la Federación Española de Entidades de Promoción del Diseño, muestra que el 46% de las empresas de servicios no utilizan el diseño porque nunca se lo han planteado e incluso un 39% de los encuestados no ve la incidencia del diseño en el negocio.
La imagen es un elemento completamente imprescindible a la hora de comunicar nuestras ideas ya que de allí le damos atributos a una información y convertimos el texto en un subtexto que evoca sentimientos, emociones y memorias en quien lo ve. Adicionalmente, por medio de la comunicación visual, los mensajes que transmitimos cobran mayor impacto y recordación.
Recuerde que la imagen es universal. Sin embargo, se debe reconocer la multiculturalidad dentro del público al que se va a comunicar el mensaje para hacerlo de una forma comprensiva e inofensiva, teniendo en cuenta los contextos diversos en los que se desenvuelve su público. Si dentro de su compañía quiere dar un mensaje que todos entiendan, incluso hasta los visitantes que puede no usen el mismo lenguaje, utilice una imagen y texto asertivo que trascienda las barreras lingüísticas.
Dentro de las empresas, la imagen es tan importante a nivel interno como externo y se debe prestar atención al detalle, desde los colores incluidos hasta la tipografía que haya utilizado. Todos estos elementos constituyen y transmiten un mensaje, cada uno genera una emoción diferente así no esté consciente de ello. Es por esto, que dentro de los hospitales o centros clínicos, no se hace uso de colores cálidos o fuertes como el rojo o el naranja, sino que se inclinan más por tonalidades frías que transmitan calma y tranquilidad.
Así pues, antes de darle la espalda a utilizar imágenes llamativas, aprópiese de ellas, busque cúal es la voz que le quiere dar a su marca, cómo quiere que la recuerden, qué emoción quiere generar a través de sus comunicaciones y empiece a hacerlas visuales. De esta manera, logrará que haya una comunicación integral en su compañía y un mejor entendimiento entre sus públicos.
